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Para comenzar la práctica del Rebirthing se recomienda iniciar un ciclo de diez sesiones individuales con un renacedor profesional. La frecuencia ideal es de una sesión semanal. A continuación se toma una nueva serie de diez sesiones con otro renacedor de sexo distinto al primero.
Cada sesión individual consta de dos partes. La primera, en la que a través del prisma del pensamiento creativo vas a descubrir los patrones de comportamiento que definen tu nacimiento, infancia y relaciones y cómo estos patrones influyen en tu vida. La otra parte de la sesión consiste en la práctica de la respiración consciente y conectada durante aproximadamente una hora. El renacedor orientará y ayudará a solucionar problemas cuyos orígenes están en un sistema de creencias inconscientes, ofreciendo distintas herramientas para su resolución: afirmaciones, lecturas y diversas sugerencias que el cliente utilizará en el espacio que quede entre una sesión y otra.
2) Relajación corporal.
3) Atención del "aquí y ahora".
4) Sinceridad absoluta.
5) Aceptación e integración.
La respiración consciente es regular, profunda y relajada. Es circular, (sin pausas entre inspiración y espiración) y se realiza a través de la boca o de la nariz pero sin mezclar estos dos conductos. La respiración consciente y conectada crea reacciones a varios niveles: físico, psíquico y energético. Al abrirse la memoria celular, pueden emerger bloqueos y traumas pasados. Facilita la toma de consciencia, la aceptación de situaciones difíciles o desagradables para su posterior superación. Aprendemos a no resistirnos al fluir de la vida, a sentir, a ser nosotros mismos.
Vamos a utilizar de manera principal la herramienta de las afirmaciones, que consiste en elegir pensamientos positivos y utilizarlos repetidamente para que su fuerza creativa produzca resultados. El uso repetitivo de una afirmación hace que se imprima en nuestra mente y simultáneamente borra la forma de pensar anterior. Nuestro pensamiento puede ser nuestro enemigo más grande pero también nuestro maestro más amoroso.
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